Idaho – Hidden Springs (U.S.A.)

31 de octubre alrededor de las 18:00h, el atardecer desciende amable sobre la urbanización de Hidden Springs.

En el horizonte se crea un precioso resplandor anaranjado que advierte de la llegada de la popular fiesta de Halloween.

Todos estamos dando los últimos retoques a nuestros disfraces antes de salir, desde la ventana veo a los primeros grupos de niños en sus disfraces acompañado de sus padres y algunos más mayores en grupos listos para comenzar la terrorífica aventura del Trick or Treat ( Truco o Trato ).

Básicamente se trata de ir a las puertas de las casas y hacer esta propuesta: las personas que están es sus casas tienen que tener dulces o caramelos para el trato, pero en el caso de que la persona no quiera dar caramelos, podría sufrir las consecuencias de un terrorífico plan, como por ejemplo rodear la casa de papel de WC. Por suerte siempre se llega al trato.

Las casas son muy bonitas y los árboles que adornan las calles se intercalan de color rojo, naranja y amarillo. Hasta las calabazas se conjuntan con las flores caídas que cubren los jardines y aceras. Los vecinos han trabajado duro durante la semana para tener una decoración excelente y crear sus casas como verdaderas casas encantadas y de sus jardines como cementerios. Todo está meticulosamente decorado para crear un ambiente terrorífico.

Caminamos por todo el barrio y decidimos volver a casa. Era como si diéramos paso al turno de los ya no tan niños y fueron los adolescentes los próximos en salir a la calle.

Una vez en casa tuve la experiencia de poder ser yo mismo la persona que abría la puerta para ahora los adolescentes, y fue muy sorprendente porque sentí la verdadera fiesta desde mi propia experiencia.

Me disfracé de Jack Skellington, personaje de la película de animación Nightmare Before Chrismas (Pesadilla Antes de Navidad) película para toda la familia que recomiendo ver. Fui muy alagado cada vez que tuve que abrir la puerta para dar los caramelos.

Para terminar me gustaría compartir una idea:

La fiesta de Halloween se está acogiendo cada vez más en España y no significa que tengamos que sustituirla o que sea mejor que las nuestras, desde mi punto de vista es una oportunidad para compartir tradiciones y ser tolerantes. Los niños y mayores se unen en una noche terrorífica para compartir y estar con la familia. Creo que es una herramienta para introducir el mundo fantástico de los personajes de terror que de más mayores descubrirán en literatura o en el cine.

Estas son unas fotos de mi sobrino que tiene tres años y que ya disfruta de esta fiesta que aunque originalmente no sea nuestra, estamos dispuestos a compartirla y disfrutarla.

Carlos

HAPPY HALLOWEEN!!!!